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Pollo Frito Japonés

Delicioso pollo frito japonés, conocido como karaage, con una textura crujiente y un sabor increíble a base de salsa de soya y ajo.
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 10 minutos
Tiempo Total 40 minutos
Raciones: 4 servings
Plato: Aperitivo, Plato Principal
Cocina: Japonés
Calorías: 380

Ingredientes
  

Ingredientes Principales
  • 1 Lb pechugas sin piel y sin hueso Las piernas de pollo también funcionan bien.
  • 3 cucharadas salsa de soya
  • 2 cucharadas jerez
  • 3 dientes ajo (picados)
  • 1 cucharadita jengibre en polvo
  • al gusto Aceite Aceite para freír El aceite de cacahuate o de vegetal funcionan bien.
  • 4 cucharadas harina de trigo
  • 1/3 taza maicena

Method
 

Preparación del Pollo
  1. Corta el pollo en pedazos de aproximadamente 1.5 pulgadas y limpia. Seca bien el pollo y colócalo en un tazón. Reserva.
Marinado del Pollo
  1. En un tazón grande, mezcla la salsa de soya, el jerez, el ajo y el jengibre. Agrega el pollo y mezcla bien. Cubre y deja marinar por al menos 30 minutos (o hasta 2 horas para un sabor más intenso).
Cubrir el Pollo
  1. En otro tazón grande, combina la harina de trigo y la maicena. Retira el pollo de la marinada y deja que el exceso se escurra. Luego, agrega el pollo a la mezcla de harina y cúbrelo completamente, sacudiendo el exceso.
Primera Freída
  1. Calienta el aceite en una freidora o sartén profunda a 325°F (163°C). Fría el pollo en tandas durante aproximadamente 90 segundos, hasta que empiece a dorarse. Retira el pollo con una espumadera y colócalo en una rejilla con papel toalla para drenar el exceso de aceite.
Segunda Freída
  1. Aumenta la temperatura del aceite a 375°F (190°C). Fría el pollo una segunda vez durante 45–60 segundos, o hasta que esté dorado.
Servir y Disfrutar
  1. Sirve el pollo frito japonés con rodajas de limón para un contraste brillante y cítrico. Puedes acompañarlo con arroz, repollo rallado, o incluso usarlo en una caja bento.

Notas

No sobrecargues la freidora; fríe el pollo en tandas pequeñas para asegurar que cada pieza esté bien cocida. Asegúrate de que el aceite esté caliente antes de freír para obtener una textura crujiente. La maicena ayuda a conseguir un acabado más crujiente, así que no la omitas.